A pocos minutos de Villa Veronika, Puerto Rafael es una de las perlas más discretas y refinadas del norte de Cerdeña. Pueblo marinero fundado en los años sesenta de un mecenas venezolano, ha mantenido a lo largo del tiempo un carácter exclusivo y recogido, alejado de la mundanidad de otros lugares de la costa. Sus chalets de colores pastel frente al mar, el pequeño puerto y las aguas silenciosas la convierten en un destino ideal para quienes buscan belleza sin multitudes. Desde la villa, la vista de Porto Rafael es una de las más evocadoras de toda la Gallura.